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miércoles, agosto 24, 2005

Confesión con el padre Néstor

El padre Néstor me mandó decir con su monaguillo que quería hablar conmigo. Yo respeto mucho a los hombres de fe, así que no pude dejar de asistir a la parroquia para saber de qué se trataba el asunto, pues el recado que me dio el muchacho fue bastante parco.


—Que dice el padre Néstor que si puede ir a hablar con él a la parroquia.


Tenía curiosidad pues, como yo no soy su parroquiana, no me imaginaba de qué quería hablar conmigo. Recuerdo que mi abuela usaba velo para ir a misa, mucho tiempo después del concilio en el que, según ella, "se había traicionado el verdadero espíritu de la misa". ¿Tendría que llevarlo ahora para hablar con el cura o podría presentarme vestida de civil? Por si las moscas, me fui de falda larga, blusa abotonada hasta el cuello y me eché una mascada en la bolsa por si me la pedían a la entrada.


Entré en la oficina, que estaba en penumbras, llena de muebles viejos, algunos cuadros y un viejo calendario en las paredes y montones de papeles por todos lados. El ambiente sombrío y decadente me recordó la oficina de los detectives privados de Hollywood y me sentí en una novela de Sam Spade. El padre Néstor estaba de espaldas, viendo algunas cosas que tenía en una credenza, abajo de un ventanal. Al oírme entrar, sin embargo, no se volteó y me empezó a hablar sin mayores rodeos.










El padre Néstor tenía un extraño parecido con algún actor de cine

—Tengo entendido que Zeferina fue a hablar con usted—, me soltó con una voz monótona y nasal.


Lamenté no haber nacido 60 años antes, pues tenía la sensación de estar en la película del Halcón maltés. En esta versión tercermundista, el padre Néstor podría ser Humphrey Bogart y yo, Mary Astor. Esperé a que se diera la vuelta para responder, pensando que traería sendas copas en las manos y que me ofrecería una. Pero no, lo que había sacado del cajón era una bolsa de Nachos, de la que se puso a comer copiosamente, sin siquiera convidar.


—Así es—, repuse sin querer extenderme mucho antes de saber qué se traía entre manos este hombre de mirada dura y gesto receloso.


—Como sabe, le ha dado por decir que está embarazada del Espíritu Santo, lo cual es una blasfemia a Nuestra Santísima Madre. Le ruego me informe qué fue lo que le dijo, pues no puedo permitir ese tipo de conductas en mi parroquia.


—No puedo traicionar la confianza de Zeferina... ¿por qué no le pregunta usted mismo?


El padre Néstor me echó una mirada que sacaba chispas, pero supongo que alguno de los votos sacerdotales implica no maldecir, por lo que siguió hablando con su voz mesurada.


—Eso fue lo primero que hice, pero la muchacha no me quiere decir nada—, admitió no sin cierto resentimiento.


Se levantó del asiento, tomó un pañuelo que estaba encima del escritorio para limpiarse la grasa de los dedos, y con todo respeto tomó una bufanda delgada que colgaba de un perchero y se la puso en el cuello.


—Me puede hablar con confianza; yo respeto el secreto de confesión—, dijo al volver a sentarse.


Luego me enteré que esa bufanda que se puso se llama estola y representa la facultad de celebrar los sacramentos, en este caso, el de la confesión. ¿Tendría que ponerme la mascada para confesarme? ¡Qué diablos! ¡Claro que no me iba a confesar este curita! A mí no me tizna nadie, ni en miércoles de Ceniza.


—Lo siento, pero no puedo. Si ella no quiere decirle nada a usted, sus razones tendrá. Y como veo que está usted muy ocupado—, dije levantándome—, no le quito más su tiempo. Con permiso.


Al cerrar la puerta tras de mí, oí claramente una maldición.


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Buenos días, tienes buena imaginación...

Hola Gina

Se esta poniendo muy interesante este asunto,espero que no te moleste si te hago una pregunta, (solo para entender la continuidad del mismo)
Segun entendi en tu post anterior, Zeferina comento haber sido "abdusida" por extraterrestres (es decir secuestrada) de ahi la preocupacion de Micaela por tener un Sobrino "Medio Alien" ; si es asi, entonces me perdi la parte donde Zeferina menciona al espiritu Santo , tiene esto que ver con las "revelaciones" que te confio??

Entiendo si tu prefieres mantener la confianza que te tuvo Zeferina al no contarnos con mas detalle, pero caray, como llego esto a oidos de el Padre Nestor??

No quiero pedirte que faltes a la confianza que tuvo Zeferina contigo, pero si me tiene muy intrigado como llego el "Espiritu Santo" a su encuentro, vendria en la misma nave de los extraterrestres??
Por otro lado, ten cuidado con el padre Nestor, aunque sea Hombre de fe, no deja de ser Hombre, con los mismos defectos y virtudes de cualquier ser Humano (aunque suene triste decirlo, los sacerdotes son unicamente seres humanos )

Caray, ahora si que ya estoy intrigado.

Te felicito, y esperare tu siguiente post.

Saludos

Gina:
me encantan tus historias y la manera en que las cuentas, no importa si sean reales o no. me pareces una mujer muy interesante y me gustaria conocerte mas.

bye, besos

Mira tu... me gustó leer blog. Tengo uno también donde escribo de todo.
Soy aficionado a los onis y a sus apariciones, las investigo, pero no creo en los curas, pero sí sé que son hombres como yo, tienen sentimientos y hacen sexo. Mucho o tal vez, no.
Yo ecribo y ya tengo dos libros, pero esta novela que estoy escribiendo trata sobre los curas, obispos y de aquellos que han abusado de niños. Saldrá fuerte y no ssé si me la publicarán.
Te felicito
Enolius
akivius@yahoo.com

No te quedes callado

 

¿Quién soy?

  • Yo soy Georgina
  • de Mexico
  • Quisiera ser heteróclita e indefinible: no me gusta que me encasillen. Claro, la sociedad ya tiene una casilla bien definida para gente como yo. En todo caso, no seré yo quien se meta por su gusto en ella.

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