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viernes, septiembre 02, 2005

La vi allá (7)

El teléfono sonó poco después de que se fuera Gina. Me dio ternura pensar que me estaba hablando apenas llegar a su casa y contesté con la voz que creo que es la más sexi que tengo. La mala onda fue que no era Gina, sino Clara. Y lo peor fue que me hablaba para reclamarme que Gina había pasado la noche conmigo. ¿Cómo lo supo? La infeliz había venido en la noche y, al ver el coche de Gina se asomó por la ventana de la sala. Sólo vio nuestra ropa que habíamos dejado cuando nos fuimos a la recámara. Lo demás lo adivinó.


No puedo expresar el coraje y la rabia que me dio oírla. ¿Qué derecho tenía de venir a espiarme a mi propia casa? ¿Quién se creía que era para reclamarme lo que yo hiciera de mi vida? ¡Pinche Clara! Siempre se las dio de muy fuerte, pero esa vez sí se quebró todita. Cuando le confirmé las sospechas y además le negué todo derecho a meterse en mi vida, se echó a llorar y a rogarme; a prometerme que todo iba a ser diferente y que le diera otra oportunidad. La neta me conmovió, pues nunca la había visto en ese plan, y en ese momento de debilidad mía acepté que viniera a hablar conmigo en persona. Y ahora que lo veo, creo que fue lo mejor que pude hacer, pues así pudimos finiquitar el asunto.


Llegó una hora más tarde, con un maquillaje que se veía que era la primera vez que usaba, y con vestido, como muy pocas veces la había visto. Me dieron ganas de decirle que aunque la mona se vistiera de seda, pero tampoco quise ser tan cruel. Además, la muy pendeja seguramente no entendería mis palabras. Encima de todo, me llegó con flores.


Toda sonrisas, se sentó en la sala con la intención de convencerme de que regresáramos. Y queriendo verse "generosa", me dijo que entendía que hubiera salido con Gina y que me lo perdonaba. Claro, siempre y cuando la dejara de ver y volviera a andar con Clara. Me di cuenta de que Clara se me había salido de los huesos aun antes de conocer a Gina. De que si había seguido con ella había sido por inercia, por costumbre. O, francamente, por no estar sola. Reconozco que por mucho tiempo, mi lema fue que más valía estar mal acompañada que sola. Que nunca me atreví a terminar una relación, si no tenía ya a alguien, o por lo menos un prospecto a la vista. Bueno, todo esto no lo tenía bien claro en esos momentos. Eso lo llegué a entender mucho después. En ese momento en realidad sólo sentía rabia con Clara y conmigo misma por haberme enredado con ella.


Bueno, pues cuando le dije a Clara que ya ni más, ella se puso una furia. De golpe se quitó la máscara de civilizada que traía puesta cuando llegó y se me lanzó a los golpes. Al hacerme a un lado para esquivarla, se tropezó y se cayó sobre la mesa, tirando las tazas y platos que había dejado ahí desde el desayuno. Tumbada en el suelo, hundió la cara entre las manos y empezó a llorar. Yo me le acerqué, más por curiosidad (nunca la había visto llorar) que por compasión. Pero supongo que ella confundió mi actitud y me abrazó de las piernas, rogando entre lágrimas que no la abandonara. De alguna manera me pude zafar. Ella se levantó y, ahora llorando en silencio, tomó la escoba y se puso a barrer los pedazos de tazas y platos que se rompieron al caer.


No me considero cínica ni mucho menos, pero al verla así me dio un ataque de risa. Primero traté de contenerla, pero al final me di por vencida y estallé. ¡La cara de Clara cuando volteó a verme! Traía el rimmel chorreado, por lo que los ojos se le veían hundidos y la mirada perdida. Creo que su primera reacción fue de sorpresa. Después fue de humillación. Y cuando de ahí pasó a la rabia, todo eso se resolvió en una espantosa mirada de odio concentrado. Sentí escalofríos al verla.


Clara tomó la escoba con las dos manos y la rompió en la rodilla. Aventó los dos trozos a los lados, me lanzó una maldición (algo así como "espero que te pudras en el infierno con tu puta de mierda") y salió del departamento azotando la puerta. No la volvería a ver en toda mi vida.


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Buenos Dias Gina

Espero que el fin de semana te haya tratado muy bien,

"Mas vale mal acompañada que sola"
Cuantos no hemos aplicado este refran inverso, por miedo a la soledad, cuando no nos bastamos para ser felices.

Sigo interesado e intrigado

Saludos

No la volvería a ver en toda su vida?..lo dudo, Clara volverá a buscarla o podria tomar represalias versus Gina. Salu2

Gina: Si Clara vuelve o te hace algo, me avisas y yo me encargo. ya sabes que soy buena para esas cosas.. jajajaja

No te quedes callado

 

¿Quién soy?

  • Yo soy Georgina
  • de Mexico
  • Quisiera ser heteróclita e indefinible: no me gusta que me encasillen. Claro, la sociedad ya tiene una casilla bien definida para gente como yo. En todo caso, no seré yo quien se meta por su gusto en ella.

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