]]>

« Inicio | Las inmoralidades de la moral » | De mañana » | La sonrisa de Mona Lisa » | Premio » | Metapost » | Amor homosexual » | Cine para principiantes » | En el café de Li » | Una muerte en la colonia » | La doble vida de dom Gerundio »

viernes, noviembre 25, 2005

El regreso del mago

Hace unos días, Ontiveros regresó de Morelia, con sus finanzas restablecidas al parecer de manera milagrosa. No, no es retórica; literalmente fue un milagro el que sacó a Ontiveros de sus carencias. Y ayer que me lo encontré en la recaudería (el señor, por cierto, es vegetariano y trae pleito casado con Elpidio, el carnicero) me platicó la historia. Yo la paso al costo, reservándome mis comentarios.

Ontiveros se instaló en lo que hasta entonces había sido el cuarto de triques de su hermano, separado del resto de la casa por el jardín. Ese le permitiría disfrutar de cierta libertad de movimientos. No que Ontiveros fuera muy movido, sino más bien el hermano temía que su presencia interfiriera en la placidez de su vida conyugal, de por sí perturbada por la oposición de su esposa a la presencia del cuñado pobre.

De costumbres metódicas, Ontiveros se levanta en punto del mediodía (cuando “la energía del Sol está en su culminación y se puede aprovechar mejor”, según explica) y dedica los primeros momentos de su jornada a haraganear en la cama, repasando la agenda del día. Después cumple un elaborado ritual que incluye limpieza de cara, cepillada del poco pelo que le adorna el cráneo y un minucioso examen de la lengua (para diagnosticar el estado de sus intestinos) y de los dientes, más para comprobar que ahí sigan que para lavárselos, pues Ontiveros asegura que la higiene dental es “un mito fomentado por las compañías de dentífricos”.

Una vez vestido y acicalado, Ontiveros se dispone a desayunar. Como ya dije, él es vegetariano y esa condición, llevada al extremo, le impide el consumo de huevos (“animales en embrión”), por lo que su desayuno consiste en quesadillas. A Ontiveros le gustan las tortillas de harina integral pues, según él, “engordan menos”. Que yo sepa, no hay ninguna base para suponer que las cinco quesadillas de harina integral que suele despacharse a modo de desayuno engorden menos que dos de tortillas comunes, pero allá él. Además, ya dije que me iba a reservar mis comentarios y no me voy a poner a criticar sus hábitos alimenticios.

Pues bien, el día del milagro, Ontiveros se preparó sus quesadillas en la hornilla eléctrica que instaló en su cuarto (la cuñada le tenía prohibida la entrada a la cocina desde que descubrió que a Ontiveros le gusta desayunar en calzoncillos): colocó el comal, lo embarró generosamente de aceite y puso a freír la primera quesadilla de la serie. Al darle la vuelta fue cuando ocurrió el milagro: entre las partes crudas y fritas de la tortilla se había formado la inconfundible imagen de la Virgen de Guadalupe. Dada la solemnidad del momento, le cedo la palabra a Ontiveros para que sea él mismo el que narre el suceso:

—Al darle la vuelta fue cuando ocurrió el milagro: entre las partes crudas y fritas de la tortilla se había formado la inconfundible imagen de la Virgen de Guadalupe.

Llevado de su innato espíritu científico, Ontiveros quiso comprobar la validez del milagro, no fuera a ser que el rigor investigativo de un Carlos Trejo o un Jaime Mausán se lo viniera a echar por tierra. Así, colocó la imagen milagrosa en un plato y rezó para que le concediera un milagro. De nuevo le cedo el micrófono a Ontiveros.

—Sentí un leve dolor de cabeza, señal inequívoca de que en alguna remota neurona de mi cerebro se estaba gestando una idea. Turbado y sorprendido, un poco mareado y falto de aliento, tuve que regresarme a la cama.

El resto es historia. Ontiveros le tomó una foto a la quesadilla milagrosa y la sacó a subasta en eBay. Ahí volvió a manifestarse la sorprendente potencia de la reliquia: no faltó un gringo que le ofreciera 28 mil dólares, suma que, como queda dicho, le permitió a Ontiveros regresar a su terruño y continuar con sus investigaciones para anormales.


Envía por correo esta nota



Recordar mis datos (?)



Todos los datos personales que proporcione aquí estarán regidos por la política de confidencialidad de Blogger.com. Más...

Hola Gina

Vaya con Ontiveros
Mira que haber desperdiciado la genial Idea de Fabricar refrigueradores en forma de piramide, (para este momento ya seria rico el señor)

Algun dia veremos a Ontiveros al mas puro estilo de Jaime Mausan hablando de fenomenos para "anormales"

Sera porque solo desayune cereal y un licuado (a la carrera) pero se me antojo una quesadilla de rajas con queso

Un excelente fin de semana

Fe de Erratas

Refrigeradores (no Refrigueradores)

Saludos

jajaja..excelente historia, de ahora en adelante..ese será mi desayuno o cena..."es chicle y pega.."
Saludos!

Alo Gina
Me queda la curiosidad de saber si Ontiveros aún conservará el email del comprador, con suerte y no solo se puede llevar a casa una tortilla, quizás hasta un premio Darwin.

http://www.darwinawards.com/

Sigo preguntandome que fuma Ontiveros...

Que bueno que andas por aqui mas seguido.

Bye.

No te quedes callado

 

¿Quién soy?

  • Yo soy Georgina
  • de Mexico
  • Quisiera ser heteróclita e indefinible: no me gusta que me encasillen. Claro, la sociedad ya tiene una casilla bien definida para gente como yo. En todo caso, no seré yo quien se meta por su gusto en ella.

  • Mi perfil (de frente)
Diseñado para Blogger
por Blogger Templates