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domingo, diciembre 04, 2005

Mi amiga Violeta

Violeta es una mujer menuda, chiquita, delgada, de ojos grandes y sonrisa generosa, con un corazón tan noble que yo me preguntaba qué hacía aquí, viviendo entre tantos lobos. Madre soltera desde los 22 años, a los 25 salió de su natal Lima para venirse a vivir a México, no tanto en busca de fortuna, sino para poner distancia entre ella y el padre de su hijo, que le hacía la vida imposible.

Bueno, ésa fue la versión oficial, al menos la que me contó cuando la conocí en casa de unos amigos. Fue gracias a ellos como pudo entrar a trabajar en una empresa litográfica, establecerse más o menos, y tiempo después mandar por su hijo, que había quedado al cuidado de su madre.

Había algo cautivante en ella. Es posible que su acento peruano y el hecho de oírla hablar de Lima me hayan evocado algún personaje de Vargas Llosa y que tan sólo por eso me haya parecido simpática. Pero ése no fue el único factor. Había algo en la calidez de su voz que invitaba a escucharla, algo me conmovía en sus palabras tan apasionadas, una como chispa en los ojos, o cierta electricidad en el movimiento de sus manos al hablar...

Meses después, por la confianza o quizá porque ya le dejó de importar una vez reunida con su hijo, me reveló el carácter “levemente” político de su autoexilio. Debido a su ocupación como diseñadora gráfica, su nombre figuraba en la libreta de la secretaria de un departamento de una universidad (con todo, no me quiso decir el nombre de la universidad). A raíz del arresto de Abimael Guzmán, en 1992, y la ola de detenciones que se sucedieron, resultó que dicha secretaria era miembro de una célula urbana de la organización terrorista dirigida por el peligroso “presidente Gonzalo”. Un conocido suyo de la Dirección de Seguridad le advirtió que ese débil vínculo la volvía susceptible de ser detenida también. Aprovechando el pitazo, y sí, un poco también para alejarse del padre de su hijo, Violeta empacó sus cosas y esa misma noche voló a México.

No ha querido regresar a su país, ni aun después de aclararse las cosas y levantarse las sospechas que pesaban sobre ella. Asegura que aquí tiene muchas más oportunidades y está convencida de que México sigue siendo un país en el que se sigue recompensando el esfuerzo y el trabajo. Dice que allá en Perú, trabajando lo que trabajaba en México, no viviría tan bien como acá.

Los mexicanos que la escuchan apenas pueden contener una expresión de ligero desdén. Están convencidos de vivir en el peor de los países posibles y si ella no se da cuenta de eso, es por su ignorancia o su carácter de extranjera. Por supuesto que nadie se atreve a contrariarla. El deporte nacional de los mexicanos es quejarse de la situación, culpar a los demás y buscar responsables de los errores propios. Y luego nos da coraje que vengan extranjeros a “quitarnos” oportunidades.


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Los mexicanos tenemos el defecto de ofrecer todo al extranjero y luego quejarnos, nos pasamos de apapachadores.

Entre mas hablemos mal de México y los mexicanos mejor nos sentimos, de lo que se tarta es de no valorar lo que los de fuera si hacen.

Tu amiga Peruana dice la verdad, aqui tiene lo que ahi nunca tendra, ahora si sus tendencias piliticas la condenan, es su bronca, solo que no venga aqui a inquietar.

Cuidate niña desaparecida.

Ray: Me alarma que no se haya entendido la confusión de que fue víctima Violeta. Ella es totalmente apolítica.

Pero le haré saber tu "compasivo" comentario para que sepa que no todos los mexicanos son tan hospitalarios como los amigos que ha tenido la suerte de encontrar, y que todavía hay xenófobos de los que tiene que cuidarse.

No es la primera vez que escucho comentarios en el sentido de que en México, si trabajas te va bien...completamente de acuerdo, definitivo que como México, no hay dos...Saludos y mucha suerte para Violeta...sean cuales fueren sus motivos..

Hola Gina

Todo extranjero que viene a Mexico a luchar para tener un mejor futuro siempre sera bienvenido y bien recibido en este pais.
En mi vida he conocido a Japoneses,Argentinos, Chilenos, Cubanos, Costaricenses,(e incluso a Gringos) que han venido a Mexico y han formado sus familias, han salido a rascarle para el maiz (como nosotros ) y a formar a sus hijos como buenos ciudadanos.

Respecto a considerar vivir en el peor pais, realmente todavia hay peores, pero tambien hay mejores paises.

Creo que todos debemos tratar, desde nuestro peldaño, de hacer un mejor pais para nuestros hijos,

Asi lo creo

Saludos

GINA

A lo mejor no entendi, ya ves que soy tonto perdido.

Suerte para Violeta, y claro para ti lo mejor como siempre.

Beso

No te quedes callado

 

¿Quién soy?

  • Yo soy Georgina
  • de Mexico
  • Quisiera ser heteróclita e indefinible: no me gusta que me encasillen. Claro, la sociedad ya tiene una casilla bien definida para gente como yo. En todo caso, no seré yo quien se meta por su gusto en ella.

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